
Robles Llorente, M. Á. y Vega Ramos, A. (2009) (1) describen la toma de escritura con “mano colocada” entre las “Manipulaciones no fraudulentas” y, dentro de ellas, las de “Mano guiada”. Los autores explican que “Se produce esta situación cuando el autor carece de visión pero mantiene un grado normal de psicomotricidad, necesitando la ayuda del guía para colocarle la mano en los lugares donde ha de escribir o firmar. En este caso, la escritura presentará las características gráficas de su autor, aunque pueden aparecer irregularidades en el encuadre o en la morfología de algunas grafías”.
El seguimiento evolutivo que se presenta se realizó entre dos firmas dinámicas (Basal y Control), tomadas con 24 hs. de diferencia, antes y después de un procedimiento (ultrasonido) para disminuir los temblores que ocasionaba la Enfermedad de Parkinson en la mano hábil (derecha). La particularidad del caso es que hacía años que el paciente había perdido la visión del ojo izquierdo y, al momento de la segunda toma, una pronunciada inflamación de párpados de ambos ojos le impidió la visión por completo.
Se procedió a la toma con “mano colocada”, considerando la eficiencia -aún sin visión- de las coordenadas sensoriomotoras dependientes de la retroalimentación táctil y propioceptiva (2) que permiten la expresión de los automatismos morfológicos y cinemáticos para objetivar los posibles cambios gráficos resultantes del procedimiento médico.
Aun así, podía plantearse que la ausencia de retroalimentación visual dificultara particularmente la regulación de la fuerza de inscripción inicial, provocando un apoyo descontrolado del lápiz contra la tableta. Sin embargo, el gráfico de líneas de la firma Control (Figura 1) muestra una entrada en contacto incluso más suave que en la primera firma. Además, la fuerza promedio total se mantuvo en valores similares, con un leve aumento del 8,96 %, fenómeno típico de las capturas sin feedback visual.
En la misma línea de observación, la diferencia de niveles máximos (Figura 2) aumenta apenas el 8,14 %: en la firma Basal es de 860 y se ubica en la primera fase; en la firma Control es de 930 y se sitúa en la segunda fase, correspondiente a la rúbrica, lo que constituye un fenómeno frecuente en firmas típicas.
Los restantes aspectos cinemáticos (tiempo, velocidad, fluidez) completaron el cuadro de cambios difíciles de observar en muestras estáticas.
(1) Robles Llorente, M. Á., & Vega Ramos, A. (2009). Grafoscopia y pericia caligráfica forense. Editorial Bosch.
(2) Osborn, L. E., Iskarous, M. M., & Thakor, N. V. (2020). Sensing and control for prosthetic hands in clinical and research applications. En J. Rosen & P. W. Ferguson (Eds.), Wearable robotics (pp. 445–468). Academic Press.

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